miércoles, 2 de enero de 2013

Hooligans racistas en el fútbol inglés (segunda parte)

Una de las mobs que más frecuentemente colaboraba con el "Bulldog" eran los de Leeds Service Crew mandando continuamente noticias relativas a sus "actividades". En una de las multiples cartas que publicaron añadian al final de la misma "Tenemos mucho respeto por el Bulldog", como si de una especia de biblía de tratase.
 El racismo en el estadio de Ellan Road fue extraordinario. Fueron miles los seguidores del Leeds los que durante años cantaron movidas racistas a aficionados y jugadores visitantes. En 1987, por ejemplo, el jugador negro del Crystal Palace Andy Gray, declaró a la prensa que "Ellan Road es el campo más racista que he conocido" o el jugador del Watford Luther Blisset, afirmó en el "Daily Mirror" aquello de "Es normal el abuso verbal desde las gradas, pero lo que no es tan normal es que durante los partidos del Leeds haya un grupo de gente realizando el saludo fascista y gritando Sieg Heil".
Una instantánea habitual en Ellan Road, estadio del Leeds United
  Toda esta eclosión de mentes planas en el mismo espacio/lugar fue aprovechado por el National Front que en las previas de los partidos no sólo vendia numerosos ejemplares del Bulldog sino todo tipo de merchandaising de su partido. Aquello llegó a cotas tan subrealistas como que en algunos partidos llegaron a repartir decenas de platanos para después tirárselas a los jugadores negros durante los partidos.
 Otra grada con una seria actividad fascista durante los años ´80 fue Stamford Bridge, el hogar del Chelsea. A finales de los años ´70 comenzó la infiltración en su seno del National Front y durante un par de decadas formaron parte del núcleo duro de los fachas londinenses. Es decir, no sólo se limitaron a actividades de estadio, sino que también sirvieron de seguridad para los eventos que organizaba el retrasado de David Irving (el notas ese de la supremacia racial blanca) y para atacar todo aquello que oliera a actividad antifascista por las calles de Londres. Hasta comienzos de los años ´90, el BNP (British National Party) podía vender en días de partido facilmente 200 ejemplares de su periódico. Estos la liaron parda con el fichaje del primer jugador negro de la historia del Chelsea: Paul Canoville y fueron los precursores, junto con los hooligans del Leeds United, de la formación en el año 1992 del grupúsculo hooligan neonazi "Combat 18".
Chelsea lads en el Villamarin. Temporada 96/97
  Casualmente el racismo exacerbado de Chelsea y Leeds a comienzos de los ´80 coincidió con una época gris de sus respectivos equipos en lo que a nivel deportivo se refiere. Esto no hizo más que retroalimentar esta vorágine facha. Los periódicos decían que parte del declive de ambos clubs se debia a lo que sucedia en la grada, los equipos visitantes se aprovechaban de la situación de que buena parte de la grada estuviera idiotizada más pendiente de si un jugador negro tocaba la pelota que de dar ambiente al partido en si y los fachas decian que se sentian perseguidos por sus "actividades", con lo que la bola siguió creciendo durante algunos años.
 Un ejemplo de lo que hablo lo tenemos en Darren Wells, miembro de los Chelsea Headhunter y del Combat 18 que lo expresaba así con sus propias palabras "Es natural ser rebelde. Si tu no tienes nada y perteneces a la clase obrera, tu te preguntas el porque de tu situación. Soy blanco, pertenezco a la clase obrera. No tengo trabajo y quiero rebelarme. La extrema derecha es muy atractiva, aparece constantemente en la televisión, en la prensa, por todos lados, así que piensas que los nazis son buenos. No hay mejor manera de rebelarse que perteneciendo a aquellos a los que la sociedad odia".
Durante los primeros ´90 Wells formó parte del contingente inglés que acudía los partidos de la selección inglesa alrededor del continente. En un partido en Polonia en 1993, aprovecharon para acudir a varios campos de concentración nazis durante la segunda guerra mundial. Allí se hicieron fotos zarpa en alto, insultaron a los visitantes y faltaron al respeto en general: "Fuimos sólo para echar unas risas. Nosotros nunca creimos que el holocausto en realidad nunca hubiera existido, pero fuimos a joder a la gente. Fue nada más que un acto provocativo hacía una sociedad que no nos gustaba".
Ingleses siguiendo a su selección en Polonia, 1993
  Muchos otros clubs, mientras tanto, se introducian en la brecha racista abierta por el National Front y el British National Party en los estadios ingleses. Lancashire, Rochdale, Burnley y Blackburn Rovers fueron aficiones que recibieron con los brazos "abiertos" la estúpida costumbre racista. En otros campos, aunque más divididos, se observó una clara infiltración de neonazis en el interior de sus grupos hooligans: Wigan, Newcastle, Aston Villa, Charlton, Exeter City, Darlington...Otros como el Portsmouth, el Sunderland y el Hartlepool tuvieron lazos muy fuertes con las comunidades lealistas -y faltonas- de Irlanda del Norte. Glasgow Rangers, Chelsea y Hearts combinaron ambas realidades.
 Muchos hooligans de estos equipos decidieron finiquitar su actividad de grada en busca de un futuro como político gorrino. A pesar de todo, la inmensa mayoria del mundillo hooligan inglés pasaba abiertamente de la política y de la movida de los fachas. A la mayoria sólo le motivaba ver a su equipo en un ambiente "entretenido" y después celebrarlo con unas pintas en el pub local en cuestión. 
Football & fighting en la grada del Wigan. Temporada 82/83
  Otros muchos equipos pasaron muy mucho de los fachas. No en vano, a mediados de los ´80 los fachas ingleses pasaron por una época jodida para ellos. El British Movement colapsó y el National Front decidió buscar nuevos militantes lejos del fútbol. A esto se unió que la demografia de muchos estadios comenzó a cambiar con el paso del tiempo. Muchos inmigrantes negros y asiáticos comenzaron a poblar las gradas de los estadios. El paso al racismo se iba cerrando, poco a poco. Voy a poner un ejemplo más gráfico aún. A comienzos de los ´70 las mobs de Birmingham City, Manchester City y Arsenal estaban formadas unica y exclusivamente por peña blanca. Birmingham y City sufrieron, incluso, la aparición de militantes del NF, mientras que los del Arsenal estaban más relacionados con el British Movement. Pues bien, a finales de los años ´70, justo en ese intervalo de tiempo en que muchísimos skinheads mutaron a casuals, las cosas habian cambiado mucho. Las firms de todos estos equipos se convirtieron en grupos multiculturales con muchos negros entre sus filas, fue la época dorada de los Zulu Warriors del Birmingham City, de los Cool Cats del Manchester City y de los Gooners del Arsenal.
 Así que se empezó a vivir una curiosa pugna en las gradas inglesas durante años: gradas multiraciales frente a gradas exclusivamente blancas. Exceptuando las ya citadas, los del Manchester United y los del Tottenham tuvieron un grueso número de negros entre sus filas. También Sheffield United, Wolves, Leicester, Bradford y Derby County fueron, poco a poco, "coloreando" su grada. Incluso, gradas tradicionalmente ligadas al NF, como las de Newcastle o Leeds, tuvieron con el tiempo, hooligans negros entre sus filas.
"Hammers" camino de Millwall, 1983
  El caso del Chelsea fue más "sangrante" todavía. Aquella grada tan racista y faltona tuvo como "lider" en los años setenta a un thug negro conocido como Babs. Aquello supuso confrontaciones físicas a lo largo de los ´80 entre él y su cuadrilla con los boneheads recién llegados. Incluso en 1994 los nazis del Chelsea, a través de los miembros que pertenecian al Combat 18, fueron a buscarle a su propio domicilio, aquello fue inaceptable para un buen número de hooligans del león que consideraron una traición el ataque cobarde a una persona que había demostrado sobradas veces sus pelotas y su lealtad al Chelsea.
 Así que podemos resumir que los neonazis sólo tuvieron una influencia fuerte a comienzos de los años ´80 y concentrada alrededor de un puñado de equipos. Con la organización del Combat 18 a comienzos de los ´90 intentaron recuperar la fuerza perdida y lo consiguieron sólo parcialmente. En torno al C18 se juntaron hooligans del Tottenham Hotspurs, West Ham, Charlton, Millwall y Chelsea, especialmente por estos últimos. Ello supuso, incluso, malentendidos, como cuando gorrinos del C18 acudieron a la mob del Millwall para que apoyaran al BNP en las elecciones municipales, mandándoles estos al carajo porque consideraban al C18 como una gang exclusivamente del Chelsea.
Mob del Manchester City, 1984

2 comentarios:

Anónimo dijo...

no me jodas no hablas del milwall vaya mierda jajajajajaja glory manutd

Cristian Vargas dijo...

los hinchas del manutd son nazis o en sus filas se pueden encontrar naziz y anti nazis?
por q entre los skinheads es muy popular el westham?