lunes, 21 de abril de 2014

Ceares-Cudillero, 19/04/2014


Osasuna-Valencia 19/04/2014


Rayo Vallecano-Real Betis, 20/04/2014



El Ajax de Amsterdam goleado en la final de copa en Holanda

El Zwolle se llevó contra todo pronóstico el título copero en Holanda, al derrotar por un contundente 5 a 1 al conjunto de Amsterdam. Obviamente, eso no sentó nada bien a sus incondicionales.


Hamburgo-Wolfsburgo, 19/04/2014

Incidentes a la finalización del encuentro, provocados por unos 70 ultras locales.

Bursapor-Galatasaray, 16/04/2014

Nimes-Istres 20/04/2014





Intervención policial en el Nuevo Colombino por enfrentamientos entre el Frente Onuba y radicales del Alavés

Varias dotaciones de la Policía Nacional y Local han acudido hasta las inmediaciones del estadio para atajar la situación. Se han llegado a lanzar piedras y botellas de cristal. Cuatro aficionados de los visitantes han tenido que ir al hospital, uno con el hombro dislocado.
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía, apoyado por dotaciones de la Policía Local de Huelva, han se han visto obligados a intervenir en las inmediaciones del estadio Nuevo Colombino como consecuencia de varios avisos que llegaron por disturbios provocados por aficionados del Alavés, conjunto que se enfrenta este domingo al Recreativo.
Según han informado desde el 112, alrededor de las 14.30 se produjo la llamada de un particular alertando de que varios ultras del Alavés estaban provocando altercados, incluso con daños a vehículos, en la zona del estadio del Decano. Otras llamadas llegaron a la Policía, que en seguida envió dotaciones hasta el lugar para solucionar el problema. 
Según fuentes conocedoras de los hechos, se ha producido un enfrentamiento entre hinchas (radicales) del Alavés y del Frente Onuba del Recreativo, hasta el punto de que se han arrojado piedras y botellas de cristal.
La pelea se ha saldado con cuatro aficionados del Alavés en el hospital, uno de ellos con el hombro dislocado, y otro con heridas en el rostro.
Las dotaciones permanecerán durante toda la tarde para garantizar la seguridad.

Al menos diez heridos en una batalla campal entre ultras del Cádiz y del Xerez Deportivo.

Al menos diez personas han resultado lesionadas hoy tras una descomunal bronca entre seguidores del Cádiz y del XerezDeportivo FC que visitaba el campo del Chiclana B. Los dos segundos equipos militan en la Segunda Provincial de Cádiz. Emergencias 112 ha informado que al menos siete personas han quedado heridas de carácter leve tras la batalla campal en la calle La Fuente de la localidad chiclanera, aunque otras fuentes elevan ya a diez el número de afectados. La riña multitudinaria se ha registrado en los exteriores del municipal.
Al parecer, ultras de Cádiz, que milita en 2ªB, y del Xerez –un nuevo club constituido al inicio de esta temporada, pero que aglutina a la mayoría de la afición azulina- se han enzarzado en una pelea unos cuarenta minutos antes de que comenzara el partido. Algunos de los implicados han empleado palos y barras para agredirse mutuamente mientras otros han lanzado bengalas.
Policía Local y Guardia Civil han intentado apaciguar los ánimos de los hinchas más recalcitrantes aunque no han podido evitar que diez quedaran lesionados de distinto alcance y hayan requerido asistencia médica. El partido de fútbol entre Chiclana B y Xerez FC ha podido disputarse después con normalidad y se ha saldado con empate a dos goles. Hasta el momento se desconoce si las fuerzas de seguridad han practicado detenciones por la trifulca que ha generado una gran alarma en Chiclana ante la violencia ejercida por los ultras de los dos aficiones, siempre contrapuestas, militen cada uno de los equipos en categorías tan diferentes.
FUENTEABC de Sevilla

domingo, 27 de octubre de 2013

Aquel loco (y efímero) portero-entrenador del Sporting de Leticia

(...) Por ir durmiendo, la Mambo-Tango deriva siguiendo la corriente hacía Brasil y se ven obligados a cruzar el río en canoa para llegar a Leticia, en Colombia, donde vagando por el pueblo se encuentran con el gerente del Independiente Sporting de Leticia, a quien convencen de sus habilidades futbolísticas y aceptan en principio entrenar el club a tiempo sin definir y a sueldo por definir según los resultados. El 26 de junio comienzan a trabajar en el mejor empleo que han tenido en todo el viaje. Granado relata que el estilo del club se asemejaba al juego de los argentinos de los años treinta, "con el arquero clavado bajo los palos, los zagueros metidos dentro del área y la línea media corriendo toda la cancha". Los dos brillantes técnicos introducen la marcación hombre a hombre y en horas, tras un juego de práctica de la delantera contra la defensa, logran resultados maravillosos.
 En los ratos libres los dos entrenadores leen una geografía y una historia de Colombia: por los periódicos y las conversaciones se enteran de la historia del Bogotazo, los enfrentamientos entre liberales y conservadores y la actual guerra de guerrillas campesina en los llanos.
 Los entrenamientos continúan. Ernesto comienza a jugar de portero y mueve a la defensa para que se le quite la rigidez. Entre eso y darse una vuelta al hospital para ver casos de paludismo se van pasando los días. En el primer partido del Independiente Sporting pierden, pero el público se maravilla de los avances del equipo.

Llega finalmente la fecha de un torneo relámpago, cuyo primer juego ganan con gol de Granado, al que las masas locales bautizan "Perdernerita", en honor del crack argentino Pedernera, por su estilo driblador, y Ernesto está genial en la portería. En la final terminan cero a cero y tienen que definir el trofeo en una tanda de tres penaltis. Ernesto detiene el tercero (me atajé un penal que va a quedar para la historia del Leticia), pero de poco servirá, porque el centro delantero de su club falla los tres.
Un día después, en el último entrenamiento, Ernesto, herido en la rodilla, se mueve durante la ceremonia de izar la bandera para buscar un papel con el cual cortar la sangre y un coronel le echa tremenda bronca. Puede ser que acabe mal la fulgurante carrera de los entrenadores. Granado piensa en ese momento que el temperamento áspero de Ernesto vencerá y se armará en grande, pero Guevara sonríe y traga (agaché el copete).
 Es la hora de partir. A pesar de las ofertas para que sigan entrenando al club, cobran, venden lo que les sobra de la balsa y salen en avión para Bogotá en un carguero militar.
En Bogotá les sorprende la cantidad de policías con armas largas en las calles. Se siente el peso de la dictadura de Laureano Gómez. Comen en un comedor estudiantil, duermen en sillas en un hospital.
Por una tontería se enredan con las arbitrariedades de la policía colombiana, que los detiene amenazándolos con la deportación. En una noche Ernesto estaba haciendo un plano en la tierra con un pequeño puñal para orientarse en Bogotá, cuando los policías los detienen y les requisan el cuchillo. Al tratar de reclamarlo al día siguiente, son detenidos de nuevo y amenazados, tratados en forma vejante. Granado se indigna no sólo por los abusos policiacos, también por la apatía de la gente que les recomienda que no se metan en líos.

 De esta triste estancia en la capital de Colombia se rescata el que pudieron ver jugar al mítico Real Madrid contra el Millonarios. Logran entrevistarse con Alfredo Di Stefano quien les regala, enloqueciendo a Ernesto, mate y dos entradas para el siguiente partido. (...)

Páginas 48 y 49 del libro "Ernesto Guevara, también conocido como el Che" de Paco Ignacio Taibo II y publicado por la Editorial Planeta en 1996